Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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domingo, 1 de julio de 2007

Desde Chipre

(Foto de Pafos por Padre Tomás)


Dice nuestro refrán que lo prometido es deuda, y que las deudas se pagan. Les había prometido tenerles al tanto de nuestra Peregrinación por los Caminos de nuestra Fe Cristiana y eso es lo que estoy haciendo ahora, contarles las incidencias de nuestro caminar.

Ya están al tanto de nuestros andares-y sudores!!- en Grecia. Corinto, Micenas, la Roca del Partenón, las calles y gentes de Atenas. A pesar del calor, sin embargo nos íbamos con cierta nostalgia. La de recordar que nuestro pasado hunde un poco sus raíces en esta tierra.



(Ruinas San Pablo)

Y concluida nuestra caminata en Grecia nos dirigimos a Chipre. Vuelo podríamos llamar caliente. El calor seguía implacable en tierra ateniense. Después de poco más de hora y cuarenta minutos llegamos a la isla de Chipre.

Esta pequeña isla, en medio del mar mediterráneo, queda cercana a las costas de Siria y de Turquía. Aún cuando es pequeña, sin embargo cuenta con una larga historia. Hititas, Persas, Griegos, Romanos y un largo etcétera han recorrido esta ínsula y han dejado su huella en ella.
Entre los nativos de esta isla figura Bernabé, el compañero de San Pablo, a quien acompañó en su primer viaje evangelizador a la Isla. Sus huellas siguen presentes por todas partes, dos mil años después

Limasso fue la ciudad donde fuimos a parar. Un lugar de descanso a medio camino entre el aeropuerto y la ciudad de Pafos, meta de uno de los lugares que justifican nuestra presencia en esta Isla. Recorriendo la costa al día siguiente paramos primero en la Villa de Episcopos, un noble romano quien construyera una rica mansión frente al mar. Sus ruinas nos muestran la importancia de esta isla en el control de la zona. Destacan sus mosaicos, libro abierto que nos muestra la riqueza iconográfica que siempre ha tenido la Isla.

En nuestro caminar por la carretera que bordea la costa nos topamos igualmente con el lugar donde, de acuerdo a la mitología griega, fue el nacimiento de la diosa Afrodita, la diosa del amor.


(Aquí azotaron a Pablo)

No tardamos mucho en llegar a Pafos, la ciudad donde Pablo reside, sufre pero también lleva a cabo un milagro, el de la conversión del procónsul Sergio Pablo. Allí al apóstol le tocó sufrir una serie de azotes. Aún se conserva el pilar sobre el cual fue amarrado para ser castigado. Las ruinas de la Iglesia dan idea de la importancia de la comunidad que creció en la zona y que, lamentablemente, sufrió los avatares de la invasión musulmana.

En l misma demarcación de Pafos se encuentran el monasterio de San Neófito, uno de los grandes maestros de la vida espiritual en la pequeña Isla, quien viviera hace cerca de mil años, pero que su influencia siguen estando vivas. Y no lejos de allí la Iglesia de Yeroskipos, uno de los varios lugares declarados Monumentos de la Humanidad por las Naciones Unidas La sencillez de sus pinturas, con cerca de mil años, siguen invitando a la oración y la reflexión.




(Pilar de San Pablo)

El segundo día de nuestra corta visita a Chipre lo dedicamos a recorrer la capital dividida de Nicosia. Uno de los dramas de esta nación es precisamente la división en dos partes de la Isla. Chipre, después de haber pasado por manos de diversos imperios y monarquías, logró finalmente su independencia en 1960. Por siglos habían convivido pacíficamente dos comunidades: la greco chipriota y la turco chipriota. Fueron años de respeto y crecimiento. Durante la década de los setenta Turquía envió sus tropas a esta isla para ocuparla y defender a sus connacionales de los peligros de la dictadura de los coroneles griegos. Desde entonces la vida chipriota cambió para siempre. Ese drama ha afectado toda la vida del país. Los creyentes han visto destruidas sus iglesias, profanados sus cementerios, quemados y expoliados sus tesoros artísticos. Pudimos ver de cerca este drama cuando visitamos en el palacio arzobispal el taller de restauración y el pequeño museo donde se han podido recoger algunas de las obras expoliadas.
Después de un almuerzo ofrecido por las autoridades de turismo a nuestro grupo, y habiendo visitado la Iglesia donde se guardan los restos de san Lázaro, nos dirigimos al aeropuerto donde tomamos el avión para llegar a Israel, tercera etapa de nuestro caminar.






Si debiera resumirles nuestra experiencia de Chipre, tendría que decirles que hemos recorrido una pequeña isla que posee un rico pasado desde el punto de la fe cristiana. Cómo se enfrenta a la lucha de unir a su pueblo invadido por una potencia no tan solo económica, sino por todo un sistema de fe y de creencias ajenos a su historia y su cultura. Chipre es el único país cristiano e independiente en la zona. Líbano también lo es. Y la guerra que destroza este otro gran pueblo, no es otra cosa que tratar de erradicar de la zona la presencia cristiana. Chipre sufre, pero sigue adelante con valentía y entereza.

Todos nos llevamos un recuerdo muy grande y hermoso de Chipre en nuestro corazón Pablo, Bernabé y tantos otros cristianos de la primera hora vivieron aquí. Esta isla por tanto es para nosotros también Tierra Santa.

Desde Jerusalén les contaré más .......................


http://www.siglo21sclubdeamigos.blogspot.com

martes, 26 de junio de 2007

DESDE GRECIA


Querida Familia de DESCUBRIENDO EL SIGLO XXI
Para todos ustedes mi recuerdo, mi cariño y mi oración. Como les prometí, les estoy enviando la narración de mi viaje.


Salimos el grupo el domingo 24 de junio del aeropuerto Kennedy en NY. Pasadas las incoveniencias de seguridad (quitarse los zapatos, dejar las botellas de agua, vaciar los bolsillos de cosas de metal, poner cara de inocentes y sonreir medio estúpidamente a los agentes...) embarcamos con rumbo a nuestra primera parada, la ciudad de Atenas. Nuestra primera etapa después de nueve horas de viaje lo ha sido la ciudad de Atenas. Fuimos recibidos por una intensa ola de calor. Ese día el termómetro solo había subido a 98 grados!!!!
Del aeropuerto nos trasladamos al hotel, donde estuvimos descansando y aclimatándonos hasta las primeras horas de la tarde. En la noche, con un poco más de fresco, salimos todos juntos a cenar y disfrutar de un espectáculo folklórico griego.
Y ayer, en la mañanita, con tan solo 95 grados, nos dirigimos a la provincia de la Argolida, una región que guarda muchos recuerdos de la historia, la mitología y las leyendas griegas. Para nosotros el motivo importante de esa visita era recorrer las ruinas de Corinto, la antigua ciudad donde San Pablo vivió y desde donde nos brindó la definición del amor. Era emocionante el estar presente donde resonó aquello de que el amor es paciente y bondadoso, no tiene envidia, ni orgullo, ni jactancia. No es grosero ni egoísta, no se irrita ni lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que encuentra su alegría en la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta. El amor no pasa jamás.
Fue un momento especial. De allí salimos casi corriendo ya que, debido a las altas temperaturas, ayer se llegó a alcanzar 48 grados centígrados, cerca de 120 farenheit!, el gobierno había ordenado cerrar las dependencias públicas a partir de las 12 del medio día. Y fuimos corriendo hacia Mycenas, la ciudad cantada por Homero en sus poemas y de donde salieron algunos de los héroes de la guerra de Troya. Y recorriendo los mismos caminos que recorrió San Pablo, volvimos de nuevo a Atenas, cansados hasta el fondo, pero lleno nuestro corazón de experiencias de fe y de Dios.
Hoy en la mañana iremos a la Roca de San Pablo, ese lugar que era la Plaza Pública del Mundo. El Times Square del siglo I en Grecia. Allí donde Pablo nos anunció al Dios Desconocido, al Dios que llevamos dentro e ignoramos. En El nos movemos, somos y existimos Para que sepan exactamente por donde vamos les invito a que lean los capítulos 17 y 18 del Libro de los Hechos de los Apóstoles. Y en la tarde, volaremos hacia Chipre. Ya les contaré nuestras andanzas por allá.
Y nada más por hoy. He recibido varios emails de algunos de ustedes, los cuales prometo contestarles uno por uno. Desde ahora les recuerdo que están muy presentes en mis oraciones. Que la primera misa que celebremos en Tierra Santa, que será si Dios quiere en Nazareth, será ofrecida por toda la familia de Descubriendo el Siglo XXI.
Les dejo por ahora. Rezen por nosotros. Nosotros lo hacemos por ustedes.
Con cariño y respeto

Padre Tomás