Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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martes, 11 de diciembre de 2012

UN HOMBRE

Pictures: By Father Tomas del Valle-Reyes
Hace tiempo,
allí donde la memoria se pierde, hubo un grupo de hombres y mujeres inquietos. No estaban contentos con el mundo que les rodeaba. Demasiadas represiones, demasiados odios, demasiada explotación.
Un día vieron aparecer por entre los muelles apestosos a pescado podrido a un hombre alto, con paso rápido, con energía. No era uno de los habituales compradores de pescado. Mirada profunda y a la vez caliente y tierna. Sus musculosos brazos denotaban que era un duro trabajador. Empezó a conversar con unos y otros. Pronto la gente le rodeó. Hablaba distinto de como lo hacían las autoridades, a pesar de que no parecía pertenecer a ningún clan o grupo. 
Para que le oyeran mejor y para no caerse en el lago, le pidió permiso a uno de los dueños de las barcas para treparse en una de ellas y, desde allí, tener una mejor perspectiva y, a la vez, que le vieran y oyeran mejor. Y con energía y ternura empezó a contar que Dios es como un Padre. Que lo que mira es el corazón. Que la opresión, el odio, la indiferencia, no necesariamente tienen que durar siempre. Que, en definitiva, lo único importante en esta vida es amar y compartir con los demás.
El patrón de los pescadores, el que le había prestado la barca, se fue detrás de él. El empleado de los taxes vio que quizás había más posibilidades de aumentar sus rentas acompañándole. Incluso un terrorista, del grupo de los zelotas, se dejó convencer.

Compartieron casi tres años. Vieron muchas cosas. Algunas no las entendieron. Otras les desconcertaron. La gente, muchas veces apestosa por no bañarse o por el edor de las enfermedades, los rodeaban. En alguna ocasión no tuvieron siquiera para comer. Los que sabían de religión los miraban mal. Total, todo un fracaso la aventura de seguir a aquel hombre extraño que, a pesar de todo, tenía un algo que impedía dejarlo.
Al final aquel hombre alto, fuerte, que atraía de una forma extraña, que no dejaba indiferente, fue masacrado por los romanos. Pensaron los que le siguieron que todo se había acabado y por primera vez en mucho tiempo, se sintieron desamparados y asustados. Pero para sorpresa suya, algunas de las mujeres del grupo, al ir al sepulcro donde lo habían dejado volvieron asustadas y pasmadas. Decían que no estaba en el sepulcro. Que unos individuos vestidos de blanco, les habían dicho que no buscaran entre los muertos al que había resucitado… Estaba vivo.

No lo podían creer. Encerrados por miedo estaban asustados cuando se les hizo presente. Efectivamente, estaba vivo!!! Y no una, sino varias veces se les hizo presente.
En una de esas apariciones le dijo al patrón del barco que se olvidara de sus negaciones, que lo amaba, lo perdonaba y, sobre todo, le ponía al cargo de todos aquellos que habían creído en su mensaje. Que se preocupara de todos ellos. Unas semanas después se desapareció para siempre.
Pero a los pocos días les pasó algo que nunca supieron definir, pero el caso que se les quitaron las dudas, se les fueron los miedos, empezaron a ver y comprender todo lo que aquel individuo les había dicho y enseñando. Empezaron a ver la vida con ilusión, con esperanza, con amor.

Y les entró de repente un deseo de anunciar a todos todo lo que habían vivido y visto. Al principio lo hicieron de boca en boca. Luego se dispersaron por todas partes. Llegaron hasta la capital del Imperio. Formaron grupos, pusieron por escrito sus experiencias para que no se perdieran
De todo eso han pasado cerca de dos mil años.

Ahora, uno de los sucesores del dueño del negocio de la barca, quiere seguir anunciando el mensaje del hombre alto de la Galilea, aquel que siempre sonreía e invitaba a los niños, a los sencillos, a estar cerca. No va a usar barcas, ni a dar gritos. Ya eso no se estila.


En vez de usar las vías romanas, los barcos y las caravanas, los viejos libros y papiros, va a usar las nuevas redes de comunicación, que tienen nombres como twitter, Facebook, sónico, y un largo etcétera. Porque ese viejo maestro quiere seguir anunciando que Dios nos ama, que no estamos solos en el mundo, que la felicidad a pesar de muchos problemas, la podemos alcanzar. El que convenció a los pescadores, al empleado de los taxes, al guerrillero zelota, sigue convenciéndonos a nosotros.

martes, 4 de diciembre de 2012

La Vida de Jesucristo! La Sensibilidad de Lucas



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viernes, 30 de noviembre de 2012

PALESTINA 65 AÑOS DESPUES

All Pictures by Father Tomas Del Valle-Reyes
Diciembre 3, 2012
Se le atribuye a Goebbels el concepto de que una mentira muchas veces repetida termina convirtiéndose en verdad. Y si hay algo donde eso se ha cumplido ha sido en Medio Oriente.
Desde los “Protocolos de los sabios de Sion” a las declaraciones del Presidente de Irán, la historia de parte del Imperio Otomano ha estado llena de mentiras que nos parecen verdades irrefutables.
El siglo XIX estuvo marcado por grandes represiones contra los grupos étnicos en la Rusia de los Zares. judíos se vieron encerrados en los pogromos, de los cuales nunca se salía si no era para el cementerio. Tal situación llevó, entre otras cosas, a un revivir del eterno deseo de la vuelta a Sion. Era un camino largo hacia la felicidad. Empezaron poco a poco soñadores y devotos que no tenían nada que perder a llenar las zonas desérticas y pantanosas de la Galilea. movimiento sionista era “una revuelta contra el destino judío…querían redimir al pueblo judío no explotando la mano de obra árabe, sino "conquistando” trabajo y…arrimando sus hombros al arado y empeñando su fuerza y su sangre para fertilizar la tierra” (Shlomo Ben-Ami)
Inglaterra y Francia, en los primeros 40 años del siglo XX se dieron a la vieja tarea de dividir para vencer. Había que repartirse el poderoso Imperio Otomano que llevaba siglos controlando la zona.

Siria y Líbano quedaron bajo la tutela francesa. Arabia, Kuwait, Irak, Egipto, Jordania y el Protectorado de Palestina fueron sometidos a los arbitrios de Inglaterra. Brindaron promesas para entusiasmar a muchos y engañar a todos, como fue la Declaración Balfour, según la cual se declaraba formalmente la creación de un hogar nacional judío en el territorio ocupado por el Protectorado Inglés de Palestina. largas las discusiones, los desengaños, las medias verdades y terrible el sufrimiento para dos pueblos, el árabe y el judío. Aquellos dos grupos humanos que, en palabras de Golda Meir, están condenados a entenderse.
El 29 de noviembre de 1947, en las Naciones Unidas, fue aprobada la partición de Palestina y la invitación a la creación de dos estados, el Estado de Israel y el
Estado Árabe. Seis meses después Ben Gurión declaraba la independencia de Israel.
El 29 de noviembre de 2012, 65 años después de la Partición, la parte árabe del Protectorado Inglés de la Palestina, ha sido reconocida por parte de las Naciones Unidas como el Estado Palestino bajo la categoría de Observador, esto es, un Estado sin voz ni voto, en el mismo nivel del Estado del Vaticano. Se necesitaron cerca de media docena de guerras, dos intifadas, un muro de contención, un sinfín de asentamientos, varios tratados de paz sin valor algunos de ellos, un montón de engaños, para llegar a esta situación.

Los palestinos tienen su reconocimiento simbólico. La pregunta es si tienen los líderes audaces y valientes que les entusiasmen y les lleven a una paz definitiva, a la creación de un hogar, un estado legítimo donde se respeten las normas más elementales.
Siempre que he visitado la zona observo el mismo deseo por ambas partes: Paz y Tranquilidad. Ambos necesitan lo mismo, líderes que les den confianza, que les guíen. Ambos grupos están cansados de tanto engaño, tanta sangre, de tanta desilusión y frustración. Ojalá Jerusalén algún día haga honor a su nombre, la Ciudad de la Paz.
Tertuliasiglo21@aol.com 

sábado, 3 de noviembre de 2012

LO QUE SANDY NO SE LLEVÓ


Noviembre 4, 20012
Todo fenómeno natural de cierta envergadura suele sacar a flote lo mejor y peor del ser humano.El huracán Sandy, nos dejó desbaratos y descompuestos. Entró como un león y salió como un ratón. Lo malo no fue Sandy. Lo malo fue la secuela que nos fue dejando. Y esa ha sido de destrucción, sudor y lágrimas. Y todo por olvidadizos. El hombre moderno se ha olvidado que la naturaleza hay que respetarla.
Entre Descartes y Kant nos lavaron el cerebro. Empezaron diciéndonos que ya que pensábamos, era señal de que existíamos, con lo cual pasábamos a un individualismo, a un aislarnos de la naturaleza, de las cosas, de la comunidad, de todo.
Fue el gran descubrimiento del ser humano egoísta y centro del mundo. Ya la naturaleza no importaba.

Años después un filósofo español llegaría a afirmar “Primero yo, luego nadie, a continuación lo demás” Es el “Me, Myself and I” Con todo eso, luego pasa lo que pasa y nos extrañamos. Pues pasa que el calentamiento global está provocando una mayor intensidad y abundancia de huracanes. Está llevando a unos inviernos más fríos, unas sequias mas extensas, unas inundaciones salvajes, a la contaminación y destrucción del medio ambiente.

Pero que no cunda el pánico. Sandy trajo cosas positivas. Ha sacado de los habitantes de las zonas que ha visitado lo mejor y peor del ser humano.
Nos ha mostrado que sí, que es cierto aquello de que Dios perdona siempre, el hombre de vez en cuando pero la Naturaleza NUNCA perdona.
Nos ha dado una lección de respeto. Pero también nos ha hecho ver que, ante las desgracias de este tipo, nos olvidamos si somos republicanos o demócratas, blancos o afroamericanos, ricos o vivimos del welfare, legales o con papeles, trabajadores de Wall Street o simple deliverys o camareros. Somos seres humanos que nos hemos sentido afectados por una manifestación de las fuerzas de la naturaleza que ha querido arrasarnos y destruirnos. 
Pero simplemente no ha podido con nosotros.

Hemos visto al judío devoto dando la mano al musulmán que se le anegó la casa de agua. Al hispano haciendo ración extra de asopao, tamales y termos de café para compartir con el vecino irlandés que vive frente de su casa y que se quedó sin luz y agua.
Al del Village que lleva sin electricidad ni se sabe los días, yendo a dormir en un matre inflado en el apartamento del amigo en el Alto Manhattan, donde se libraron de lo peor, y les sobra agua, luz y, sobre todo, cariño. Al dueño de vehículo que, generosamente, llevaba al desconocido hasta su trabajo o hasta su casa.

También hemos visto al pillo, al tramposo, al aprovechado que cobraba doble por la gasolina, el galón de agua, la tacita de café o lo que fuera necesario. De esos abundan en estas circunstancias.
Sandy no se ha llevado las ganas de luchar, vivir, seguir hacia adelante que caracterizan al ciudadano de Nueva York.
Aquí vivimos y aquí nos quedamos. Dicen que cuando uno se cae en las calles de NY nunca se va de la ciudad. Sandy nos tumbó. Eso significa que no nos vamos. Septiembre 11 no pudo con nosotros. Nos hirió de muerte, pero nos levantamos. Sandy no va a impedir que salga de nuevo el sol para nosotros.
Tertuliasiglo21@aol.com

viernes, 19 de octubre de 2012

TENGO UNA PREGUNTA PARA USTED

Octubre 21, 2012 Según la Constitución, cada cuatro años los ciudadanos son llamados a elegir a su Presidente y Vicepresidente. 
Una vez ejercido el voto, toca todo un ceremonial para la toma de posesión. Y al día siguiente empieza la campaña oficiosa para la relección. 
Encuestas de análisis, proyecciones, etc. El cuarto año de toda presidencia está marcado por unas campañas salvajes de captación de votos. Todo vale, al menos así parece, con tal de obtener votos. Desde la campaña electoral que enfrentó a John F. Kennedy y Richard M. Nixon se introdujo un espectáculo más en las contiendas electorales: los debates entre los candidatos a través de la televisión. Este año toca elegir a las dos personas que en los próximos cuatro años regirán los destinos de Estados Unidos y, en cierta forma, del mundo. Hasta el momento ha habido de todo en las campañas de ambos lados.

También debates. En el último de ellos hubo un grupo de ciudadanos con derecho al voto que hicieron una serie de preguntas a los candidatos, los cuales trataron de resolver y clarificar. Si hubiera tenido la oportunidad de participar en dicho debate habría hecho ciertas preguntas a los candidatos, como por ejemplo, ¿por qué nos engañan con la reforma migratoria? Según datos hay unos 12 millones de personas en el país sin documentos de residencia. Son doce millones que trabajan con salarios por debajo de lo legal. Están manteniendo una economía sin control. 
El legalizarlos supone que los salarios deben ser los justos, las condiciones de trabajo las legales, los derechos, todos los que marca la ley. Obviamente también las obligaciones. Eso supone unos costos extra que las empresas y las agencias gubernamentales no están dispuestas a asumir. ¿Por qué nos hablan del derecho a la vida del no nacido y no del ya nacido que está desempleado, vive en apartamentos insalubres, no tiene para sus medicinas, lo rechazamos por el color de su piel, por sus creencias, porque habla un idioma distinto? Hay cerca de un 47% de esa la población que tiene que vivir gracias al gobierno porque muchos de ellos no han tenido acceso a un trabajo digno, a una educación, a un modo de vida como todo ciudadano se merece. 
¿Por qué se abandona a lo mejor de nuestra juventud que ha servido en las fuerzas armadas, en guerras sin sentido (¿alguna lo tiene?) que al regresar al país son tratados como apestosos, sin derechos, viviendo del welfare y de la caridad, víctimas del alcohol, las drogas, la depresión y el suicidio? ¿Por qué no nos preocupamos de nuestros ancianos? 
Si hoy los Estados Unidos es un país libre, grande, acogedor, se debe a tantos ciudadanos anónimos que construyeron la sociedad que vivimos y disfrutamos. Ahora son ancianos y no nos preocupamos ni siquiera de que puedan comprar sus medicinas y de que vivan su ancianidad con dignidad. ¿Por qué montamos factorías en otros países donde producimos muchas de las cosas que se podrían hacer en Estados Unidos? ¿No será que las instituciones que nacieron para ayudar a los trabajadores ya no sirven, que se preocupan más de sus intereses que del trabajador? Son muchas las preguntas que tenemos derecho a que se nos aclaren. Hagámoslas y en conciencia votemos. Al que sea. Pero votemos. No nos quedemos en casa el día de las elecciones. 
Tertuliasiglo21@aol.com 

jueves, 4 de octubre de 2012

DIOGENES, ¿DÓNDE ANDAS?

Octubre 07, 2012      Cuenta la Historia que en Corinto, hace par de miles de años, vivía un tipo nada convencional. Medio excéntrico. Un tonel de madera era su morada. Apenas cubría su cuerpo.
El comer, beber y acumular no entraban en sus prioridades. Era conocido, respetado e insultado con frecuencia. Sus consejos eran escuchados. En cierta ocasión se le vio caminando por medio de la ciudad, a pleno sol del día, con una lámpara encendida tratando de buscar algo.
La reacción de la gente fue variada. Unos pasaron de largo ignorándolo. Otros se rieron de él. Una nueva loquera de Diógenes. Pero alguno se acercó y le preguntó qué buscaba. Enderezándose, miró a los ojos del que le cuestionaba y simplemente le respondió: “busco un hombre” Habría que resucitar a Diógenes para que nos ayude a buscar un hombre. O una mujer. Que nos ilusione.
Que nos ayude a soñar. Que nos dirija. Que infunda esperanza y razones para vivir, para luchar, para construir un mundo mejor del que hemos recibido de nuestros mayores. No tenemos líderes que nos convenzan, ilusionen y dirijan. Hace unos días tuvimos un debate presidencial donde uno de los candidatos se presentó con cara de aburrimiento, con promesas difíciles de cumplir y más difícil de creer. Poco ilusionante. Era un trámite más en la Campaña Electoral: discutir cara a cara con el contrincante. El otro dando unas esperanzas de un más de lo mismo, el poder para el dinero, por el dinero y sobre el dinero. Cómo se consigue, cómo se gasta. En estos días estamos asistiendo a una elección presidencial en América Latina que nos da dos opciones: o más de lo mismo, sangre sudor y lágrimas con fórmulas trasnochadas, llenas de populismos, violencia, corrupción, que han demostrados ser ineficaces. O también unas concertaciones de poder para salir de las situaciones de pobreza y miseria. Europa anda a la deriva. Se hecha de menos figuras como el cuarteto formado por Adenauer, De Gaulle, De Gasperis y Strauss, Padres de la Unificación Europea en los años cincuenta. Sus sueños de unidad y respeto desde la diversidad se han convertido en la pesadilla del euro, en un continente falto de liderazgo, cada vez más viejo y sin cambio generacional. Se vive un invierno de ilusiones y vida sin perspectivas de una primavera de esperanza. Lejos quedan aquellas consignas de los sesenta: “seamos consecuentes, pidamos lo imposible” “la imaginación al poder”. ¿Dónde están los Yeltsin y Gorbachov que ayuden a tumbar el Telón de Acero que nos impide ver más allá de nuestras narices? ¿Dónde están los Kennedy –“ciudadano no preguntes lo que el país hace por ti, sino qué haces tú por el país”-y los Reagan que ilusionaron y alentaron a la sociedad americana y le dieron el sentido de orgullo y dignidad para construir una América más fuerte a través de la paz, un mundo mejor, ayudando a terminar con totalitarismos? ¿Dónde están los Juan Pablo II y los líderes religiosos que invitaban a construir un mundo en el cual tuviera cabida Dios, un mundo donde no hubiera miedo a vivir y construir la paz a través del respeto? Diógenes ¿dónde andas? Ven con tu lámpara. Ayúdanos a buscar un líder que nos ilusione, nos ayude a construir un mundo mejor. Los que se dicen líderes no nos retan, no sirven.
 Tertuliasiglo21@aol.com