Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Reyes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reyes. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de diciembre de 2008

VOCABULARIO PARA
SEGUIR LA NAVIDAD

Cuando llega esta época del año en el mundo llamado cristiano solemos celebrar y recordar el nacimiento de un judío marginal que vivió en el siglo I de la era actual. Su doctrina y ejemplo han llegado hasta nosotros con más o menos fidelidad.
En el mundo europeo mediterráneo se estableció que la fecha de su nacimiento fuera el 25 de diciembre, en una humilde cueva situada en las laderas de la aldea de Belén, un pequeño poblado en el este de Jerusalén. Cuando sus seguidores, establecidos en Roma, casi tres siglos después, vieron la conveniencia de celebrar su nacimiento en una fecha determinada, decidieron que esta fuera la del 25 de diciembre.
En el mundo cristiano oriental, el de Asia Menor, se estableció la fecha del 6 de enero como la más apropiada para celebrar tal nacimiento. Desde entonces hasta el día de hoy se han dado una serie de versiones y se han adornado estas celebraciones con diversos personajes y objetos. Veamos algunos de ellos.
NAVIDAD, esta palabra es una abreviación del vocablo NATIVIDAD, el cual significa nacimiento, y sirve para indicar el día del nacimiento de Jesús de Nazaret, un judío procedente de la Provincia Romana de Judea en el siglo I.
BELEN, es la traducción castellana de BETLEHEM, nombre hebreo de una pequeña aldea cercana a Jerusalén. Significa Casa del Pan, o Panadería. Dicho lugar es famoso en el mundo religioso judío ya que allí nació David, el gran rey fundador de Jerusalén.
TRES SANTOS REYES. Misteriosos personajes que, siguiendo las profecías y unos signos extraños en el firmamento, llegaron a Jerusalén en busca del llamado Rey de los Judíos. No sabemos ni cuantos eran ni sus nombres ni de donde vinieron ni a donde iban. Tan sólo el evangelista Mateo nos cuenta de su existencia y nos dice que ofrecieron tres regalos, de ahí que Beda el Venerable en la Edad Media supuso que eran tres.

ARBOL DE NAVIDAD Tradición centroeuropea que recuerda el árbol del paraíso terrenal, en el cual según aparece en el primer libro de la Biblia, el demonio tentó a Eva. De un árbol vino la perdición, de un árbol adornado por la estrella de los Reyes y el ángel, nos viene la salvación llevada a cabo por el nacimiento de Cristo.
VILLANCICOS. Como su nombre indica, coplas populares cantadas por los villanos, o sea los habitantes de las villas y aldeas. Son de diversos los temas que se cantan, de amor, nostalgia, etc. Los más conocidos son los dedicados al nacimiento e infancia de Jesús de Nazaret, su madre, su padre adoptivo, etc. Se cantan fundamentalmente en esta etapa del año, quedando asociado su nombre a la navidad.
SANTA CLAUS-PAPA NOEL-SANTA- Personaje grotesco grasoso, gordo y ridículo que, tomando como base al obispo San Nicolás, lleva regalos a los niños. Esta tradición holandesa de honrar a los menores el 6 de diciembre fue traía a los Estados Unidos por los colonizadores y comerciantes holandeses, quienes la extendieron en la ciudad de Nueva Amsterdam, ciudad que posteriormente cambiaría su nombre por el de Nueva York. Originalmente iba vestido de azul. En el siglo pasado, en unas fiestas navideñas unos grandes almacenes neoyorquinos lo vistieron de rojo, ya que un conocido refresco tenía pintadas sus latas y botellas de ese color. Desde entonces todos los años vemos como se ridiculiza a los ancianos, se engaña a los niños y se invita al consumismo salvaje y desenfrenado en unas fechas en las cuales el mensaje auténtico del nacimiento de Cristo se relega al olvido.
Podríamos continuar con los diversos signos, pero el espacio no da para más. Tan solo recordar que navidad es cualquier día del año en que nos acercamos a un ser humano y lo tratamos como ser humano, con dignidad, como lo que es, como hermano..

viernes, 14 de diciembre de 2007

Fiesta de los Tres Santos Reyes

P. Tomás Del Valle Reyes


Esta época de fiestas que estamos celebrando se mueve entre dos acontecimientos importantes en la vida de los cristianos. Uno es la conmemoración y actualización del nacimiento de Jesús en un pequeño pueblo de la Judea. Es la Navidad. El otro es la celebración de la llamada Fiesta de los Reyes Magos, la Epifanía o Manifestación. En esta última recordamos la ofrenda de dones y de respeto por parte de unos extraños individuos que, atraídos por una serie de signos, se acercaron ante la cuna de Jesús en Belén. Es la Fiesta de los Tres Santos Reyes, también llamados magos.
Los relatos del Evangelio en torno a estos individuos y a esta festividad son escasos y sobrios. Tan sólo el Evangelio de San Mateo nos habla de estos personajes, de los cuales afirma que eran unos sabios de Oriente, quienes se presentaron en Jerusalén preguntando acerca del Rey de los Judíos, cuya estrella habían visto y deseaban ofrecerle su respeto y sus regalos. La sorpresa causada entre los habitantes de la ciudad capital fue grande al ver tal caravana y con tal finalidad: rendir vasallaje al recién nacido Rey de los Judíos. De todos es conocido el interés, las intrigas, los recelos desarrollados por Herodes el Grande y sus secuaces. La presentación en el Palacio, la búsqueda del niño y, finalmente, la vuelta a sus países de origen, dan excusa a Herodes, una vez descubierto el engaño, a desatar una terrible matanza en Belén y alrededores, cosa por otro lado bastante frecuente en la intrigante vida del monarca idumeo.
La forma sobria y escueta con que Mateo nos presenta la presencia de estos personajes nos plantea una serie de preguntas que, a lo largo de la historia, se han intentado resolver, acudiendo la mayoría de las veces a la fantasía.
¿Cuántos eran? El relato de San Mateo no nos indica el número. Por el tipo de ofrendas que le hacen- oro, incienso y mirra- se ha llegado a la conclusión de que eran tres. Sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltasar. Tales nombres aparecen por primera vez en documento escrito a principios del siglo VI de nuestra era en una obra, de autor anónimo, llamada Excerpta Latina Barbari. Posteriormente, Beda el Venerable, una de las figuras más importantes en la historia del cristianismo en Inglaterra, y también una de la más destacadas de la incipiente Edad Media, en su obra Comentarios acerca del Evangelio de San Mateo, expresa la idea de que estos tres personajes representaban a los tres continentes conocidos hasta el momento. Llega incluso a la afirmación de que son descendientes de Sem, Cam y Jafeth, los tres hijos del personaje bíblico Noé, el del diluvio.
En las tradiciones de origen oriental estos personajes reciben otros nombres. En el llamado Libro de Adam, evangelio apócrifo de origen etíope, los nombres son: Hor, rey de los persas; Basanater, rey de Saba y, finalmente, Karsudan, rey del Este. En las tradiciones sirias y armenias el número de los Reyes se sitúa en doce.
El lugar de procedencia es igualmente un misterio. Podemos deducir, en base al sobrio relato evangélico, que procedían de Oriente, y su lugar de origen estaba en la Península Arábiga, lugar donde floreció una cultura de gran riqueza, tanto material como intelectual, y que apenas es conocida entre nosotros.
Finalmente, la pregunta en torno a la naturaleza de estos personajes siempre ha llevado un poco a la confusión. La palabra mago no denota necesariamente rey, sino experto en cuestiones de astronomía y astrología, con lo que podemos deducir que estos personajes eran más bien expertos en cuestiones esotéricas y astrológicas que gobernantes. Pensemos que hasta muy entrado el Renacimiento la Astrología era considerada como una ciencia exacta y digna del mayor respeto.
En nuestro mundo hispano esta festividad ocupa un lugar especial. Desde los primeros momentos de la llegada de la fe cristiana al continente americano se ha venido celebrando la Fiesta de los Tres Santos Reyes.

En memoria de aquellos presentes de Oro- símbolo de la realeza- Incienso- símbolo de la divinidad- y Mirra- de la Humanidad, se ha quedado entre nosotros ofrecer regalos en esta fecha.
Es la fiesta de los niños, del recuerdo del buen comportamiento, de tantas cosas que nos hacen volver a ser niños. Y al fin y al cabo, la Navidad es la fiesta de un Dios hecho Niño.
No nos olvidemos de poner nuestra hierbita en la noche antes del 6 de enero.