Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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jueves, 16 de julio de 2009

CARIDAD EN LA VERDAD

(To be published on July 19-2009 El Diario)

La encíclica "Caritas in veritate" (Caridad en la verdad) es la tercera del papa Benedicto XVI en sus cuatro años de pontificado, después de "Deus caritas est" (Dios es amor), de 2006, y "Spe salvi" (Salvados gracias a la esperanza), de 2007.
Las encíclicas son documentos en forma de cartas sobre asuntos de la Iglesia o determinados puntos de la doctrina católica dirigidas por el Papa a las autoridades y fieles católicos de todo el mundo.
Algunos historiadores han querido ver su origen en las cartas que aparecen en la Biblia Cristiana y se consideran como el documento más importante que escribe un Papa. Suelen estar redactadas en latín y posteriormente sons traducida a las principales lenguas. Su título se toma de las primeras palabras del documento.
Históricamente se considera que la primera encíclica fue escrita por el papa Benedicto XIV en 1766. El Papa que más encíclicas escribió fue León XIII que escribió 86. Pío X redactó 16 y Benedicto XV. Pío XI escribió 30, Pío XII 41 y Juan XXIII ocho. Pablo VI redactó siete En sus casi 27 años de pontificado Juan Pablo II elaboró 14, comenzado con la "Redemptor hominis", del 4 de marzo de 1979, apenas cinco meses después de su elección como Pontífice, en la que trazó los principios de su ministerio papal. La última encíclica fue "Ecclesia de Eucaristía", publicada en abril de 2003, en la que trató sobre la Eucaristía.
Benedicto XVI publicó el 25 de enero de 2006, a los diez meses de ser elegido Papa, su primera encíclica, "Deus caritas est" (Dios es amor), sobre el amor y la caridad. El 30 de noviembre de 2007 firmó "Spe salvi" (Salvados en la esperanza), que contiene el pensamiento del Pontífice y trata sobre la esperanza cristiana y con fecha del 29 de junio de 2009, ha sido presentada su primera encíclica de carácter social.
Esta encíclica es un compendio y actualización de los elementos más importantes de la Doctrina Social de la Iglesia. Toma como base la Encíclica de Pablo VI "El Progreso de los Pueblos" redactada en 1967. Se dedica a lo largo de los seis capítulos a desarrollar lo que dijera Pablo VI y a ponerlo en relación con las peculiaridades de nuestro tiempo.
En la Introducción el Papa recuerda que la caridad es "la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia". Por otra parte, dado el "riesgo de ser mal entendida o excluida de la ética vivida" advierte de que "un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales".
El primer capítulo está dedicado al "Mensaje de la “Populorum progressio" de Pablo VI que "reafirmó la importancia imprescindible del Evangelio para la construcción de la sociedad según libertad y justicia. El desarrollo humano en nuestro tiempo" es el tema del segundo capítulo. "El objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último - reitera el Papa - corre el riesgo de destruir riqueza y crear problemas" En el cuarto capítulo, la Encíclica trata el tema del "Desarrollo de los pueblos, derechos y deberes" "Pobreza Fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil” es el tema del tercer capítulo.
"La colaboración de la familia humana" es el corazón del quinto capítulo, en el que Benedicto XVI pone de relieve que "el desarrollo de los pueblos depende sobre todo del reconocimiento de ser una sola familia".
El sexto y último capítulo está centrado en el tema del "Desarrollo de los pueblos y la técnica". En la Conclusión de la Encíclica, Benedicto XVI subraya que el desarrollo "tiene necesidad de cristianos con los brazos elevados hacia Dios en gesto de oración", de "amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida al prójimo, de justicia y de paz".
Este documento nos presenta el inédito rostro social de Benedicto XVI

Tertuliasiglo21@aol.com
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