Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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viernes, 29 de agosto de 2008

OBAMA, WHO?

Recuerdo de mis años de infancia y adolescencia cuando recorría el barrio donde vivía un gran circo, que precisamente se llamaba "Circo Americano" Nos encandilaban a los niños con sus piruetas, sus elefantes, sus payasadas, sus trapecistas, sus presentadores. Era algo que siempre esperábamos hacia el verano y tratábamos de portarnos bien para que nuestros padres nos llevaran. Era el Circo.
La última semana de agosto y la primera de septiembre nos han brindado a la nación americana, y a todos los que vivimos en ella, un gran circo, el Circo de las Convenciones Políticas tanto demócrata como republicana.
Ha concluido la primera y nos ha presentado el candidato que pretende ser elegido como el presidente cuadragésimo cuarto de los Estados Unidos. Pero, ¿quién es Barak Hussein Obama?
Para un segmento de la sociedad americana es un negro más, con toda la carga de insulto que tiene la palabra, salido de una isla, con un pasado de cercanía al Islam por herencia paterna y que, durante ocho años, asistió a escuelas musulmanas en Indonesia donde su familia se trasladó una vez se divorciaron sus padres.
Para otro segmento de la sociedad es un excelente abogado, egresado de una de las universidades más prestigiosas, vivero de políticos y pensadores blancos. En dicho centro de estudios dirigió la revista Harvard Law Review donde igualmente se graduó con altos honres. El establishment blanco lo considera uno de los suyos. Es un "oreo cookie" blanco por dentro, negro por fuera.
Para la comunidad afroamericana, descendiente de esclavos y ciudadanos maltratados y discriminados terriblemente en esta nación
, es un advenedizo. Muchos no lo consideran genuinamente un afroamericano. Su padre no vino como esclavo a este país. Era una persona altamente cualificada, graduado también de Harvard. Poco aportó a este país ya que pronto se divorció y regresó a África.
Obama Hussein no ha sentido en su carne y en su vida la discriminación y el insulto que han tenido que vivir los afroamericanos. Tenía siete años de edad, y vivía en un país musulmán, cuando Martin Luther King fue asesinado por defender los derechos de todos a vivir con dignidad, la misma dignidad que se le negaba a un gran sector de la sociedad por el mero hecho de tener un color de piel distinto.
Para la comunidad hispana es un mulato
. Hijo de padre africano y madre blanca. A lo largo de la historia de nuestros países, los mulatos eran rechazados tanto por el europeo como por el nativo. No eran ni blancos ni negros ni indios.
Eran un intermedio. Es cierto que tenemos ejemplos de mulatos ilustres, como San Martín de Porres en Perú, al igual que el gran escritor el Inca Garcilaso. Otros no se recuerdan con respeto. André Petion, el primer presidente de Haití era mulato. Se habla incluso de que Rafael Leónidas Trujillo tenía sangre mezclada en sus venas. Y además de mulato, Obama Hussein es isleño.
Estamos ante un fenómeno nuevo en la historia política de los Estados Unidos. Un representante de las minorías podría convertirse en el dirigente del país. ¿Será capaz de entender los problemas sociales que atraviesa la sociedad: emigración, salud, respeto a la persona, paz, medio ambiente?. Esperemos que no sea un actor en un circo sino un digno presidente de todos los ciudadanos de este país. Que nos diga realmente quién es.

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viernes, 15 de agosto de 2008

PAN Y CIRCO EN EL NIDO DEL PAJARO

El decadente Imperio Romano acostumbraba entretener a sus ciudadanos con grandes fiestas y grandes banquetes en momentos de crisis sociales y políticas. Pan y Circo como neutralizadores del pensar y responsabilizarse de las cosas.
A las 8 de la noche, del día 8 del mes 8 del año 2008 asistimos a la primera sesión de Pan y Circo Globalizada de la Historia. Roma dejó de ser la Caput Mundi (Capital del Mundo) para ceder el puesto a Beijing, la nueva Capital del Mundo. Occidente pasa el testigo a Oriente. Fuimos testigos del nacimiento del Imperio de turno, el Imperio del Dragón.
Nos encandilaron a cerca de cuatro mil millones de personas que, atónitos, contemplábamos unos fuegos artificiales, unas filigranas gimnásticas, una sincronización poco menos que perfecta. Todos fuimos niños
por unos momentos y nos admirábamos de lo que es capaz de hacer el ser humano.
No nos ha importado saber después que muchos de esos fuegos artificiales eran un montaje televisivo para que quedaran lindos. Que una nena cantara y la otra diera la cara. No ha importado que, entre los dignatarios presentes en la ceremonia, estuvieran representantes de naciones que fueron a China supuestamente como defensores y promotores de los derechos humanos cuando en sus países se viola uno de los más elementales derechos como es el poder vivir de acuerdo a las propias creencias.
En China se dice que no se puede practicar libremente la religión. En Francia en nombre de un laicismo y una libertad, millones de musulmanes tienen restringida la práctica de su religión. En China se afirma que la pena de muerte es común y general para muchos crímenes, incluso la disidencia política. En Estados Unidos tenemos el nivel de penas de muerte legales más alto del mundo. En China se afirma que los obreros trabajan por unos salarios de miseria y condiciones de esclavitud. En la Unión Europea la economía tiene en los emigrantes indocumentados una de sus principales fuerzas. Sin ellos no podría sobrevivir su agricultura.
Mientras todos estábamos encandilados con el Circo que se llevaba a cabo en un Nido
, los motores de los tanques y las turbinas de los aviones empezaban a rugir y a deslizarse en las llanuras rusas dirigiéndose a Georgia. Pensábamos que las pesadillas de invasiones, de violaciones de derechos humanos habían concluido en Europa. La Guerra Fría era una etapa de la Historia ya olvidada en los libros de texto.

No es casualidad que mientras los Juegos Olímpicos nos deslumbraban a todos, teniendo como espectadores a los principales presidentes y primeros ministros del mundo, diera comienzo la masacre del pueblo georgiano. Nos atiborraron con el pan del entretenimiento y llevaron a los principales presidentes al circo para que no nos enteráramos de lo que ocurría.
Se dice que con la inauguración de los Juegos de Beijing hemos entrado en una nueva etapa de la Historia.
Y tiene dos colores, el Dorado y el Rojo. El primero lo observamos en una pileta de agua en el Nido del Pájaro. Un joven con cara de niño nos encandila con sus medallas. El Rojo, empapando las tierras de Georgia con la sangre de sus hijos nos deja indiferentes. Nos han dado pan y circo. No es bueno que pensemos y veamos el dolor en la aldea global. Primero fue Irak, ahora Georgia. ¿El próximo?????

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viernes, 1 de agosto de 2008

LOS RETOS DEL PASTOR ALEMAN

Cuando en abril de 2006 los cardenales reunidos en asamblea eligieron a Joseph Ratzinger para suceder a Juan Pablo II al frente de la Iglesia Católica tanto la mayoría de los periodistas allí presentes como muchos intelectuales y hombres de Iglesia nos preguntamos hasta cuando y cómo el nuevo Papa iba a enfrentar los diversos retos que se le presentaban por delante. No es un secreto para nadie que el elegido es uno de los grandes teólogos modernos, padre intelectual del Concilio Vaticano II. Como asesor de diversos cardenales y obispos alemanes durante la Asamblea Sinodal dejó su impronta. Pero el tiempo también corre para los papas, y el deterioro de su salud y ancianidad van minando sus fuerzas. De ahí que cada año se deba enfrentar a nuevos retos, a nuevas situaciones en el mundo y en la Iglesia.
Este año 2008 ha traído para Benedicto XVI tres grandes retos, dos de los cuales ya ha superado, y podríamos decir que exitosamente. Se trata de los Viajes Pastorales tanto a los Estados Unidos como a Australia.
En ambos ha demostrado una gran valentía y una claridad que no se esperaba de un ex presidente del Santo Oficio, de un papa ya anciano. En ambas ocasiones habló alto y claro sobre el problema del abuso sacerdotal de menores. Aún cuando era de esperar que dicho tema saliera a relucir en ambas visitas, no eran el motivo principal de sus viajes. Cuando vino a los Estados Unidos lo que pretendía era confirmar en la fe y la esperanza a una comunidad católica joven, que enfrenta los retos de la modernidad, que es multicultural y multiétnica, que necesita sanarse de sus heridas. Su auditorio y su mensaje en Australia fueron totalmente diversos.
En las lejanas tierras australianas se reunió con la juventud católica de todo el mundo
. Eran las Jornadas Mundiales de la Juventud. Al futuro de la Iglesia y de la Humanidad le presentó el mensaje de un Cristo siempre joven, que nos reta a construir un mundo donde se respeta tanto la propia vida y la propia conciencia como el medio ambiente donde convivimos y nos movemos.
Somos administradores, no destructores, de la naturaleza, del planeta tierra donde nos movemos, somos y existimos. Como dato curioso utilizó un medio de comunicación muy querido por los jóvenes, los enviados por teléfonos celulares, los populares SMS. Fue un reconocimiento implícito y claro sobre el uso de las nuevas tecnologías al servicio de la evangelización.
El tercer reto de Benedicto XVI en este año se llevará a cabo en el próximo mes de octubre. Se trata de la 12 Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos. Se ha constatado cómo 40 años después del Vaticano II la Biblia aún no ocupa un puesto principal en la vida de la comunidad católica. Durante un mes una representación de obispos de todo el mundo, junto con expertos y peritos en estudios bíblicos, estudiará y presentarán recomendaciones para que la Palabra de Dios forme parte cada vez más de la vida del creyente. “La Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia” es el tema de estudio y discusión.
El Papa al proponer este tema lo que ha pretendido ha sido el concluir un trabajo ya iniciado hace poco más de un siglo. A finales del siglo XIX la Iglesia Católica reconoció que estaba atrasada en el estudio de la Biblia y se había quedado rezagada en las investigaciones. Surge entonces un movimiento de eruditos y expertos que, dirigidos por los padres dominicos franceses, establecen la Ecole Biblique en la ciudad de Jerusalén. Con ellos da comienzo toda una corriente de estudio, conocimiento y presentación de la Palabra de Dios. Podríamos decir que fueron tres grandes momentos los que marcan la vida de este movimiento. Mario J.Paredes
El primero va a ser la publicación de la llamada Biblia de Jerusalén, el otro va a ser el Concilio Vaticano II con su Constitución sobre la Palabra de Dios y el tercero, a no dudarlo, va a ser esta 12 Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos.
Esta Asamblea estará formada por representantes de todos los Obispos Católicos del mundo, junto con expertos invitados directamente por el Papa. Entre estos últimos destaca un líder católico hispano, el Sr. Mario Paredes, quien estará participando como experto, miembro destacado de la American Bible Society.
Un reto nuevo para Benedicto XVI. A no dudarlo un nuevo éxito en su pontificado.

domingo, 20 de julio de 2008

MEMORIA HISTORICA

Un antiguo director de El Diario La Prensa solía afirmar que los estadounidenses aprenden geografía cuando entran en una guerra. Como la actual contra el terrorismo se está llevando a cabo en territorio norteamericano, no ha quedado más remedio que aprender otra cosa: historia y religión.
La sociedad norteamericana es joven, multiétnica y multicultural. Es un poco igualmente la sociedad de lo inmediato, de lo práctico. Los medios de comunicación nos hacen ver la realidad de hoy, pero muy difícilmente la de ayer. Este fenómeno es símbolo de ignorancia y prepotencia, propio también de los grandes imperios.
Todos los procesos actuales de integración, globalización y comunicación instantánea, nos han llevado a convertir el mundo en una gran aldea. Pero con el agravante de que no conocemos ni los vecinos ni su historia.
No es de extrañar por tanto la cantidad de sandeces e inutilidades que se han manifestado en los medios de comunicación desde septiembre de 2001. Pocos ciudadanos comunes sabían lo que era un talibán, un suni, un wahabita o un kurdo. El 11 de septiembre nos despertó a todos y nos empezó a cuestionar. Desde esos tristes días empezamos a utilizar y conocer otros nombres y otras realidades. Supimos donde quedaban Afganistán, Pakistán, Irak, Siria y Kuwait. Arabia Saudita dejó de ser el país de los jeques árabes multimillonarios y excéntricos que nos proveían de petróleo barato para poder seguir con nuestro ritmo de vida de abundancia y despilfarro. Ahora era también el país que dio origen a Osama Bin Laden, a Al Quaeda. Junto con esos nombres se nos entró el miedo en el cuerpo. El miedo al extranjero. El miedo al musulmán. El miedo a un atentado. El miedo sin más.
Nuestras autoridades nos indicaron que había un Eje del Mal formado principalmente por tres países: Corea del Norte, Siria e Irán. El primero, con una población muerta de hambre y desconociendo los más elementales derechos de la persona, amenazó con armas nucleares la paz mundial. Todo se resolvió con acuerdos por los cuales se intercambiaba energía barata y alimentos por cancelaciones nucleares. En Siria la fuerza aérea israelí se encargó de destruir el incipiente reactor nuclear instalado en su territorio con ayuda coreana. Ya se han mostrado dispuestos a un diálogo con Israel y con Occidente para poder salir de su pobreza y su aislamiento internacional.
Queda Irán. Para aquellos que desconocen la historia sería conveniente recordarles que Irán no es otra cosa que el heredero del Imperio Persa, el cual comprendía los actuales Afganistán, Pakistán, Turkmenistán, Uzbekistán, el propio Irak. En toda esta amplia zona del mundo se sigue mirando con respeto y con temor a Irán. Son más de siete mil años de historia. Este pueblo, con una población alfabetizada en cerca de un 80% , con un número de usuarios de internet que le coloca en el 4to lugar del mundo en número de usuarios de blogs, está amenazando con el uso de la energía nuclear. Dicen que es para usos pacíficos. La historia nos ha enseñado que sus sueños de potencia nunca han desaparecido. Su herencia está muy profundamente enraizada en la zona. La comunidad mundial está pendiente ante este fantasma del pasado que se despierta. ¿Camino a seguir? El diálogo, pero sin olvidar el dicho romano: "Si vis pacem, para bellum" (Si quieres la paz, prepárate para la guerra)
Tertuliasiglo21@aol.com

jueves, 3 de julio de 2008

JERUSALEN

Desde Jerusalén

Uno de los rasgos característicos de la raza humana ha sido su trashumancia, su ir y venir de una parte a otra del mundo.
Fuera buscando pastos para sus ganados, refugio para sus fríos, alimentos para sus hambres, mujeres para sus hombres, el caso es que la historia humana es una de movimientos y caminares. Creo que fue Rubén Darío quien afirmara aquello de que los únicos que se mueren en el mismo sitio que nacen son los árboles.
En esos caminares y trashumancias siempre han existido puertos de llegada y, a veces, de permanencia eterna. Lugares de referencia en la vida, los cuales se mantienen inmóviles. Núcleos urbanos que encierran entre sus muros y sus empedradas calles la historia, la alegría, la pena, la esperanza de incontables generaciones. Jerusalén es uno de esos sitios. Una pequeña ciudad con sueños de capital eterna e indivisible, que recoge dentro de sus muros físicos y espirituales la esencia de la razón de ser de la humanidad.
Hace como tres mil los años el líder de unas tribus violentas y soñadoras estableciera en ella la capital de un reino ideal, que alcanzaría gloria universal. Desde allí se propagaría la creencia y pertenencia a un Dios Único. Las luchas y las intrigas formarían parte fundamental de la razón de su ser existencial. Siempre mantuvo un carácter sagrado, a la vez que cosmopolita y universal.
Hace dos mil años un galileo fue juzgado y ajusticiado en ella convirtiéndola en un punto de referencia para la humanidad en su búsqueda de lo eterno..
Hace quince siglos un mercader procedente de la península arábiga la tomó como referencia de algunas de sus predicaciones. Sus sucesores desarrollarían la teoría de que, desde entre las ruinas del gran templo de la ciudad partiría hacía el cielo, hacia la inmortalidad. Hace nueve siglos, unos europeos muertos de hambre y sedientos de gloria y hartos de frustraciones, se embarcaron en la aventura de reconquistar la ciudad para su causa. Dejaron su huella durante un período cercano a doscientos años. Cruzaron sus frustraciones junto con ideales de salvación eterna y redención de una ciudad.
Hace un siglo, los descendientes de los expulsados por las tropas de Tito y Vespasiano, humillados por Adriano, el emperador romano de origen hispano, pudieron empezar a volver a la tierra meta de sus sueños, de sus ilusiones. Primero de poco en poco, finalmente de mucho en mucho, regresaron a la tierra de sus antepasados. Hace sesenta años declararon aquellos nómadas de la vida y de la historia que regresaban al lugar de su nacimiento, a su ciudad. Y lo hicieron para quedarse.
Cada vez que recorro las calles de la ciudad de Jerusalén tengo la sensación de que el tiempo se detiene. Que la Religión de los descendientes de Abrahán ha empapado hasta la última piedra de Jerusalén. Que, a pesar de todo, hay un deseo de paz, de tranquilidad, de convivencia. Cada vez que venimos de fuera, hacemos posible que se rompan los enfrentamientos entre sus habitantes. Está en su sangre el acoger al extranjero. Mientras nos acogen no pelean.
La clave de la grandeza de Jerusalén pasa por el respeto y entendimiento limpio y sincero de sus habitantes. “Cuando Dios creó el mundo, hizo diez medidas de belleza. Nueve para Jerusalén y una para el resto del mundo” (Talmud de Babilonia)

domingo, 29 de junio de 2008

DESDE LA ORILLA DEL LAGO

El jueves 26 de junio tuve la sensación, por primera vez en mucho tiempo, de cuán débil es el ser humano. Hemos sido capaces de llegar a la Luna, de enviar sondas a Marte, de comunicarnos en fracciones de segundos con cualquier persona en cualquier parte del mundo.
Las destrucciones que hemos sido capaces de llevar a cabo no tienen límite. Sin embargo, una simple tormenta, un simple acto de la naturaleza, lo que las compañías de seguros llaman “actos de Dios” es capaz de ponernos patas arriba la vida. Estábamos todo ilusionados los peregrinos que nos disponíamos a iniciar nuestro peregrinar a Tierra Santa cuando nos comunican los empleados de la línea aérea que nuestro vuelo sufre un retraso de tan sólo 7 horas. Una serie de tormentas eléctricas y lluvias de verano han impedido el despegue regular de vuelos, causando la cancelación de más de setenta tan solo en una línea aérea. No cabe otra cosa que reflexionar sobre la grandeza de la naturaleza, que no es otra cosa que llevar nuestra reflexión hacia la grandeza de nuestro buen Dios que nos ama.
Pero a pesar de los retrasos, con la misma ilusión del primer momento, si cabe mayor, emprendimos vuelo el viernes 27 de junio, al amanecer de Dios, rumbo a la Tierra Santa, rumbo a transitar los caminos de la fe cristiana.
Y en los momentos en que estoy escribiéndoles, puedo contarles muchas cosas.

Primero de nada el dar gracias a Dios que nos ha traído sanos y salvos. Que vemos cómo nos protege cada día que transcurre. Al contemplar las distancias recorridas, los mundos y los contactos realizados, no queda otra que sentirse humildes y reconocer las grandezas de su bondad.
El sábado, aún con los ojos pegados y las maletas sin abrir, nos montamos en un bus y empezamos a recorrer los caminos de la fe y de la esperanza.
El mítico y terrible rey Herodes, para complacer a los romanos, construyó un puerto en el Mediterráneo. Quería agradar al emperador, y sobre todo, tener contentos a los gobernadores de la rebelde y mal agradecida Judea, esa tierra y ese pueblo levantisco y violento. El era idumeo y siempre había algo que se guardaba contra los judíos. Hermoso puerto y hermosa ciudad manda a construir. La dará el nombre de CESAREA DEL MAR en honor del César.
Los gobernadores delegados de Roma, establecieron su residencia allí. El anfiteatro, el estadio para las carreras, los palacios dan muestra de lo grande que fue este pequeño puerto. Nos trae el recuerdo de Pablo, quien permaneciera prisionero en esta ciudad cuando, ejerciendo sus derechos de ciudadanía, apela a ser juzgado por el César. Bastantes meses pasó entre rejas en esta ciudad. Y aquí creció también una fuerte comunidad cristiana, la cual fue dirigida y pastoreada por Eusebio de Cesárea, obispo al igual que escritor reconocido. Aquí convocó el Sínodo que establecerá la fecha de la celebración de la fiesta de la Pascua, al igual que nos dejaría por escrito la que se considera la primera narración de la Historia de la Iglesia.
Nuestro caminar nos llevó como parada siguiente al Monte Carmelo, el lugar que la tradición nos coloca la vida del profeta Elías. Junto a su cueva Simón Stock se uniría a una serie de creyentes que, bajo la protección de María, darían comienzo a la propagación del amor de María hacia nosotros. Con el símbolo de María sobre sus espaldas, el escapulario, quisieron que, desde este Monte, María fuera la Madre del Monte Carmelo, la Estrella del Mar, que nos va guiando hacia Dios. Desde aquí nos ilumina y nos guía.
Prendimos una velita, símbolo de la luz y de Dios, en la cueva de Elías para que su luz nos lleve a María, la cual como Estrella de la Mañana, Estrella del Mar, nos marque el camino hacia Dios.
Y siguiendo nuestro caminar llegamos al hogar de María, al taller de la carpintería, lugares que aún recuerdan la presencia alegre y sonriente de la Sagrada Familia. Y fue en el lugar llamado Taller de San José, lugar que guarda el recuerdo de lo que fuera el hogar de la Sagrada Familia, donde celebramos la Eucaristía por primera vez en nuestro caminar por la Tierra Santa.
Nazareth fue el lugar de la infancia de Jesús, pero Caná nos trae otro recuerdo. El recuerdo de la humanidad de Jesús, quien se hace presente en el nacimiento de una comunidad de amor, en el nacimiento de una familia, en una boda. Y lo hace con alegría, con fiesta, con buen vino para andar el camino. Y aunque no sabemos el motivo de la escasez del vino, sí conocemos el dato que María, quien aparentemente andaba entre los pucheros, las sartenes y los entresijos de la cocina, se da cuenta de la falta del vino, y no quiere que se vean en ridículo aquella buena familia que les habían invitado a celebrar. Y, pues, se acerca a Jesús y en un diálogo maternal, le pide a Jesús que eso, que no tienen vino, y que no pueden hacer el ridículo. Y Jesús quiere pasar de su madre, de ignorarla, desea seguir disfrutando con sus amigos. Pero como siempre decimos, una madre es una madre y consigue lo que quiere de sus hijos Y Jesús no fue una excepción. Y María logra el milagro de que el vino no falte en la mesa de los invitados.
Al visitar el templo que nos recuerda el milagro, se siente una atmósfera especial. Es el recuerdo de la insistencia de María. Es el recuerdo de Jesús que complace a su madre. Es el recuerdo de que la vida es una gran fiesta donde todos compartimos.
Tomada nuestra copita de vino, llegamos al hotel para descansar y reflexionar sobre tantas maravillas como el Señor ha sido bueno con nosotros
Tiberíades nos acoge para descansar junto al lago, donde contemplamos el amanecer de Dios y donde navegaremos en las mismas aguas, con los mismos vientos, en parecidas circunstancias de cómo lo hicieran Jesús y sus amigos.

miércoles, 18 de junio de 2008

EL GRAN TEATRO DEL MUNDO

“Del mundo, el gran teatro" es el título de una composición literaria de Calderón de la Barca. Nunca pensó este austero sacerdote que, casi cinco siglos después, el mundo se habría de convertir en eso, en un Gran Teatro.
Hace unos años cuando hablábamos de guerra enseguida nos venía a nuestra mente las junglas de Viet Nam, las estepas coreanas, las batallas de tanques en el desierto, las películas bélicas que los canales de tv nos presentaban alrededor del Día de Recordación y del Día de Veteranos. Sabíamos dónde estaba el enemigo y hacia donde iba.
De repente, empezamos a oír la palabra terrorismo y la guerra contra el terrorismo. El enemigo no era exótico, extraño, lejano. Estaba dentro de nuestra casa. Después de un martes tranquilo del mes de septiembre de 2001 todo cambió. Ya nuestros vecinos con una piel menos clara que la nuestra empezaron a ser sospechosos. Se empezó a mirar con recelo al del turbante, al de las barbas largas, al que comía sazonando con curry, a las mujeres con los velos recatados y las largas faldas negras, a los que se arrodillaban sin reparo alguno en ciertos momentos del día en cualquier lugar para rezar, al que leía ciertos libros, escuchaba cierta música o compraba periódicos en lengua no inglesa.
De repente para volar teníamos que quitarnos los zapatos, dejar los líquidos en casa, llegar con tres horas de adelanto a los aeropuertos, soportar a funcionarios semi analfabetos con miradas intimidatorias.
Empezamos a montar con recelo y miedo en autobuses y trenes. Uno no sabía qué clase de persona se sentaba a nuestro lado. Pasamos de vivir pacíficos, tranquilos, despreocupados, a una histeria colectiva. De un no importarnos nada a un sentimiento de Gran Ojo Vigilante.
La naturaleza se nos puso también patas arriba. Antes teníamos temporadas de huracanes de mayor o menor intensidad, tornados que arrasaban grandes planicies, inviernos alternativos entre intensos fríos y moderados climas. Tan sólo la corriente del Niño o la contracorriente de La Niña nos alteraban. Ahora todo se resume en una palabra mágica y de la cual casi nadie sabe de qué está hablando. Es el Cambio Climático. Katrina con su destrucción, las sequías africanas, las inundaciones, no son otra cosa que obra de la naturaleza que sigue sus ritmos naturales y que la hemos violado y violentado
De repente muchos de nuestros jóvenes se han despertado con una terrible pesadilla. Se habían alistado en la Guardia Nacional para poder tener acceso a la universidad a la cual de otra manera no podrían asistir. El saber estaba vetado para los ciudadanos de escasos recursos. Cualquiera de las ramas de las fuerzas armadas podía ser un atajo para llegar a la titulación universitaria y a un futuro mejor.
Las oficinas de reclutamiento solían llenar sus cupos con holgura. Iban a ser una especie de boyscouts con pantalones largos.
De repente, esos jóvenes movilizados empezaron a volver en bolsas negras de cadáveres.
Fueron depositados en hospitales llenos de cucarachas, con las paredes rezumando humedad. Sus sueños de futuro se frustraron. Y detrás de cada uno de estos muchachos hay una familia que no sabe por qué les ha tocado representar el papel de desgraciados en el espectáculo del Gran Teatro del Mundo.
Pero da igual, es el Gran Teatro del Mundo.