Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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jueves, 20 de junio de 2013

LOS CIEN DIAS DE FRANCISCO

(Fotos: Padre Tomas Del Valle-Reyes)
Junio 23, 2013
Son muchos los que aún no se han repuesto de la sorpresa de la elección del cardenal Bergoglio como obispo de Roma.
Fueron a buscarlo al fin del mundo, según él mismo expresara, y encontraron a un hijo de emigrantes.
La renuncia de Benedicto XVI sorprendió a todos.
Pedro Miguel Lamet, un escritor jesuita, respondiendo a una pregunta sobre el posible sucesor, indicó que los cardenales deberían elegir “un hombre con sabor a evangelio, a desprendimiento, pobreza y apertura; que no conciba la Iglesia como castillo sino como plaza de pueblo. Que no se encierre en el Vaticano sino que baje a la calle para encontrar a Dios no como una póliza de seguridad, sino como una luz que da sentido y se reparte. Pero sobre todo que traiga optimismo, que no se sienta el dueño de una propiedad, sino el pastor amigo, el padre cercano, el hermano en cuyo hombro este mundo nuestro pueda descansar. En una palabra que pueda ser llamado ‘Papa de los pobres
Cien días después algunos de estos deseos empiezan a verse hechos realidad.
Hay ciertos gestos que lo avalan. Desde el desprenderse de vestimentas, calzados y protocolos con olor a polilla, pasando por el abandono de los Palacios Apostólicos y seleccionando para vivir un simple apartamento-estudio en la Residencia Santa Marta, lugar de hospedaje de viejos cardenales que no tienen dónde vivir, nuncios jubilados, empleados curiales, huéspedes temporeros. En dicha residencia todo es sobrio y a media voz. Desde la frugal comida-igual para todos- a los silencios en los amplios pasillos fríos y amedrantadores.
A diferencia de muchos eclesiásticos que no saben hablar de otras cosas que no sean el aborto, las condenas a matrimonios de parejas del mismo sexo, la eutanasia, el negar los sacramentos a políticos;
que ignoran a los emigrantes, la crisis económica que afecta a miles de familias, Francisco parte de la autocrítica de la propia Iglesia: corrupción, ambición, carrerismo, despilfarro de dinero, clanes…. Nunca se hubiera pensado que Papa se dirigiera a la directiva de los religiosos de América Latina diciéndoles: “Es posible que reciban una carta de la Congregación de la Fe, pero no se preocupen y sigan adelante en denunciar los abusos. Abran puertas, hagan algo ahí donde la vida clama. Prefiero una Iglesia que se equivoca por hacer algo, que una que se enferma por quedarse encerrada” El mismo ha abierto las puertas del Vaticano a varios presidentes y jefes de gobierno cuestionados. Su casa está siempre abierta.
Con el Papa Francisco se ha iniciado sin lugar a dudas una nueva etapa en la sociedad moderna.
En cien días ha demostrado que puede ser el líder religioso capaz de entusiasmar a sus seguidores, pero también a los miembros de otras comunidades e incluso a los que no creen en nada.
El mundo actual está carente de líderes que sean capaces de ilusionar, de animar a construir un mundo mejor del recibido.
Tenemos demasiados profetas de calamidades. Francisco, en cien días se ha convertido en un nuevo Hamelin capaz de entusiasmar, de alucinar y arrastrar a todos aquellos que quieren seguirle.
Invita a ir a las periferias donde apesta a ovejas, a dolor, a sufrimiento, a muerte, para brindar esperanzas y sentir que la vida merece ser vivida
Allí vivió y de allí salió y sabe que allí hay vida y esperanza.

Tertuliasiglo21@aol.com

viernes, 7 de junio de 2013

¿A QUIEN LE IMPORTA EL PROBLEMA SIRIO?

Junio 09, 2013

La ilusionante Primavera Árabe tal parecería que se ha estancado en un largo otoño en Siria.
 Todo empezó hace años en Túnez, donde la muerte de un simple vendedor callejero desató la mayor revolución no armada en la milenaria historia del Islam.
Libia y Bahréin fueron pequeños países en los cuales hubo un nuevo amanecer.
La situación se complicó cuando el gran gigante, Egipto, sintió los aires primaverales del cambio exigido por las nuevas generaciones que utilizaron el arma del internet, los teléfonos inteligentes y el boca a boca.
Era de esperar que Siria siguiera los pasos de Egipto. Los Mubarak y los al-Asad ya estaban caducos. Tiempo era del cambio. La sociedad siria reclamaba, como sus países hermanos, más libertad, más democracia plena, un mayor respeto de los derechos humanos.
Así empezó todo en 2011.

Pero las cosas no fueron ni son fáciles. Se cuentan por millones los desplazados, miles los muertos y cientos las ciudades y pueblos destruidos y todo va hacia peor.
Ahora lo que se pide es la renuncia, el arresto y la ejecución de Bashar al-Asad, el presidente sirio.
Las confrontaciones en Siria llevan camino de ser irresolubles.
Según un analista político de la BBC, J Marcus, el conflicto se está convirtiendo en un sangriento callejón sin salida.
Ninguna de las partes actualmente es capaz de salir victoriosa y
entre más tiempo continúen los combates peor será la catástrofe humana y mayores las posibilidades de que el conflicto se transforme en una guerra regional.

Siria ha sido un país conformado por diversos grupos étnicos y religiosos, con una larga historia, la cual aparece reflejada incluso en la Biblia. 
Fue precisamente en este país, en Antioquia, donde por primera vez los seguidores de un judío proveniente de una provincia marginal del Imperio Romano, empezaron a llamarse cristianos.
Los 21 millones de habitantes actuales del país están conformados por una mayoría musulmana sunita (74%) dos minorías, la alauita y la cristiana, con un 10% cada una y representantes menores de otras comunidades, entre las que destacan los kurdos. 
La unidad nacional siempre ha sido difícil.

La oposición que ferozmente combate contra el gobierno de al-Asad está conformada por una amalgama de líderes exiliados, grupos clandestinos de la izquierda revolucionaria marxista, islamistas, nacionalistas, militares desertores y, según parece, yihadistas vinculados a Al Qaeda. Pero, ¿cuál es la Siria que quieren los opositores al régimen de al-Asad?
El Ejército Libre Sirio pide una Democracia a través de la lucha armada. El Concejo Nacional de Siria, compuesto por 13 partidos de izquierdas, tres partidos kurdos y diversos activistas independientes, buscan una apuesta nacionalista y de diálogo con el gobierno.
No podía faltar en este conflicto la presencia de al Qaeda, que aun cuando no es muy fuerte, está presente y aboga por una fusión entre Siria e Irak para formar un gran estado islámico.
Por último ha surgido un nuevo grupo formado por militares disidentes y prófugos que abogan por una transición al estilo egipcio.
Ya sobrepasan el millón y medio los refugiados y desplazados. Jordania, Turquía, Líbano, Irak y el Kurdistán Iraquí les están acogiendo.
Más sangre, sudor y lágrimas para la población civil iraquí. La Primavera Árabe se convirtió en un frio invierno y un cruel infierno para los sirios. Pero después de todo ¿a quién le importa el conflicto sirio?
email: Tertuliasiglo21@aol.com 

sábado, 25 de mayo de 2013

LA ECONOMIA, ESTUPIDO, LA ECONOMIA

Columna Mayo 26, 2012
En la historia de la humanidad hemos tenido una serie de líderes que, en un determinado momento, pronunciaron frases que se han hecho inmortales. Desde el “Veni,vidi,vici” (llegué, vi, vencí) de Julio Cesar al “Sangre, sudor y lágrimas” de Winston Churchill. En la campaña electoral entre George H Bush y Bill Clinton se hizo famosa la frase de este último: “La economía, estúpido, la economía”
Los Estados Unidos de América, desde sus comienzos, ha sido un país forjado y habitado por emigrantes. Motivos políticos, religiosos y económicos entre otros, llenaron el país de gentes llegadas de cualquier lugar del planeta.

Habían vivido la pobreza en sus entrañas, las dictaduras en sus vidas, el dolor del hambre en sus familias.
Y comenzaron la búsqueda de una nueva vida, una nueva oportunidad. Esta nación los acogió.
Con su esfuerzo la hicieron grande. Se sintieron parte de ella.
Pero los tiempos cambian. Los que vinieron hace decenas de décadas se olvidaron de dónde y por qué vinieron a los Estados Unidos. Se creó una sociedad del bienestar. Se acomodaron a vivir bien.
El hambre, la miseria, las dictaduras, las persecuciones han seguido presentes en muchos países. Ello ha obligado a muchos seres humanos a buscar nuevas oportunidades, nuevos horizontes. La emigración es la aparente solución para muchos de estos problemas. Y, obviamente, el país del Norte es la meta para muchos. La llegada de emigrantes fue recibida en un primer momento con alivio. Llegaba mano de obra barata para limpiar, recoger cosechas, acarrear basuras, llenar factorías con obreros con salarios por debajo de lo legal y justo.
Ironías de la vida, en el país hecho de emigrantes llegados de todo el orbe, los emigrantes son un problema: no sabemos quiénes y cuántos son, les etiquetamos como alborotadores, vagos, pretenden cambiar las esencias del espíritu americano,
Los presidentes han tratado de legalizar estos seres humanos trabajadores, luchadores, constructores del país. Carter hizo un intento. Reagan dio una amnistía. Los demás, promesas, promesas y más promesas.

En el Senado se acaba de aprobar una Ley de Emigración larga y compleja. Ahora le toca su andadura de enmiendas, correcciones, añadidos, medias verdades y mentiras, y con suerte, dentro de dos años tendremos una ley, o algo que se le parezca.
Y eso porque se acercan las elecciones de congresistas y senadores.
Cada familia emigrante indocumentada consta al menos de 3 miembros, lo cual significa que, al legalizarse tienen acceso a los beneficios sociales, como cupones de alimentos, servicios médicos, alquileres de casas subsidiados y un largo etcétera. Si se dice que hay 12 millones de indocumentados, ello arroja una cifra de 36 millones de personas extra que podrían vivir de los servicios sociales. ¿Hay dinero para ello?
Al contratar un indocumentado los dueños de negocios y factorías establecen los salarios a sus conveniencias. No importa lo que indiquen las leyes federales.
Los obreros no van a protestar por la cuenta que les tiene. ¿Estarán dispuestos los empleadores a cumplir las leyes del salario justo con emigrantes legales?
La Reforma Emigratoria pasa en definitiva por el bolsillo, por la economía. Vamos a tener emigrantes documentados, pero también más factorías en Viet Nam, Bangladesh, Tailandia… No veremos muchas factorías en China. Su estúpida economía es más fuerte que la nuestra.
Respetemos los emigrantes, no juguemos con su dignidad. Luchemos con y por ellos.
Tertuliasiglo21@aol.com

jueves, 9 de mayo de 2013

A MI QUÉ ME IMPORTA

Columna Mayo 12, 2013
Cuando los nazis vinieron por los comunistas / me quedé callado; / yo no era comunista. / Cuando encerraron a los socialdemócratas / permanecí en silencio; / yo no era socialdemócrata. / Cuando llegaron por los sindicalistas / no dije nada; / yo no era sindicalista. / Cuando vinieron por los judíos / No pronuncié palabra; / yo no era judío. / Cuando vinieron por mí / no quedaba nadie para decir algo.
Aún no se ponen de acuerdo los historiadores si el autor de estas palabras lo es Bertold Brecht o el pastor luterano alemán Martin Niemöller. Da igual el autor. Las palabras reflejan perfectamente lo que estamos viviendo en nuestra sociedad tecnificada, globalizada y reducida a una aldea. No nos importan gran cosa las personas. Lo más nos conmocionamos por unas horas o días cuando escuchamos ciertas noticias.

En fechas recientes los centros de poder de Washington, y con ellos toda la sociedad, se sintieron avergonzados cuando se supo que, en el pasado año, 26,000 miembros de las fuerzas armadas fueron acosados y violados sexualmente, esto es, un promedio de 71 diarios.
Nuestros mejores hombres y mujeres que, generosamente entregan sus vidas por la defensa de las libertades y la democracia, deben defenderse de sus propios compañeros y superiores. Los testimonios de víctimas que se han conocido avergüenzan a cualquiera. Pero como no somos miembros de las fuerzas armadas…

En los Estados Unidos se producen 30,000 suicidios anuales, de los cuales hay un promedio de 80 diarios, entre los cuales 20 son veteranos de las fuerzas armadas. Los niveles más altos de personas que se quitan la vida se dan entre los nativos de Alaska. Los menores entre los hispanos. Quizás por eso no nos preocupamos de esta enfermedad social. No va con nosotros.
Durante diez años un hispano tuvo retenidas en su casa a tres mujeres, dos adolescentes y una adulta en el momento del secuestro. Las vejó, violó y degradó a niveles inimaginables. Una de ellas tuvo que dar a luz en una piscina hinchable dentro de la casa en la navidad de 2006.

Otra quedó embarazada al menos cinco veces y fue obligada a abortar otras tantas a base de golpes. Ahora que conocemos la historia nos horrorizamos, y la seguimos por los medios de comunicación por unos días. En pocas semanas otros horrores ocuparán su lugar. No nos preocupamos mucho, no son de nuestra familia esas niñas/mujeres destrozadas para siempre. Es difícil de entender cómo los vecinos no se dieran cuenta de lo que ocurría. Según relatos, el operador del 911 que recibió el primer llamado de auxilio trató a la víctima de mala manera.

Tratamos con indiferencia, o desprecio, a las personas que viven cerca de nosotros. Sin embargo no tenemos reparo en cuidar nuestro perro, gato, pez, conejo, caballo o cualquier otro animal de compañía que no sea humano. Mientras tiramos y abandonamos a nuestros ancianos, enfermos de Alzheimer, dementes, en manos de las instituciones estatales, no tenemos reparo en esclavizarnos con una mascota. Vamos por la calle detrás de nuestros perros recogiendo sus excrementos. Nos gastamos algo más de 55 billones de dólares anualmente en sus mantenimientos.
A nuestras madres, un día al año, un ramo de flores, con suerte una visita con comida incluida. A nuestros padres, con una llamada de teléfono basta.

Tertuliasiglo21@aol.com

lunes, 29 de abril de 2013

Donde Vas AMERICA?

Columna Abril 28, 2013
            Es conocida la novela histórica  Quo vadis del autor polaco Henryk Sienkiewicz. Fue publicada entre los años 1895 y 1896,  y  nos narra las vicisitudes de muchos y muy diferentes personajes en la época del imperio romano decadente. En la cultura occidental se ha quedado esta frase, Quo Vadis (¿dónde vas?) como pregunta ante situaciones que afectan la vida de personas, comunidades, naciones, e incluso la humanidad entera.            Y cabe perfectamente esta pregunta hacérsela a la sociedad norteamericana en estos momentos. ¿Dónde vamos como sociedad?
            Hace unos días la tranquila sociedad bostoniana celebraba uno de sus días históricos: su Maratón el cual se viene llevando a cabo  el tercer lunes de abril desde 1897. Este año la carrera no llegó a concluir. Dos artefactos explosivos teledirigidos por dos hermanos lo interrumpieron mortalmente.  Consecuencias, 4 muertos  incluido uno de los presuntos asesinos, y cientos de heridos física y moralmente.
            Después de un despliegue informativo a todo nivel, la noticia ha pasado a segundo plano. Nos hemos ido acostumbrando a estas masacres.
Desde la matanza de Newtown, casi 4.000 personas han muerto por arma de fuego en los últimos 4 meses en Estados Unidos. La cifra corresponde a un estudio de la revista online Slate y de la cuenta de Twitter @GunDeaths  que en  estos momentos incluye 3.628 fallecimientos. En EEUU no existe un registro a nivel federal  de los muertos por arma de fuego, con lo que esa estadística no refleja todos los muertos.
            Del estudio de Slate se obtienen algunos datos preocupantes.  Por ejemplo, la violencia por armas de fuego afecta desproporcionadamente más a los hombres (3.024 muertos) que a las mujeres (592 fallecimientos). Hay también 75 menores, de ellos 12 niños. Estas estadísticas no distinguen los asesinatos de los suicidios. Estos últimos suponen alrededor de un 60% de las muertes por armas de fuego en Estados Unidos, aunque a menudo no se informa de ellos.
            Días atrás  el Senado norteamericano rechazó una propuesta para limitar la venta de cargadores de gran capacidad y establecer exámenes de antecedentes penales y médicos a todos los comparadores de armas de fuego de EEUU. El presidente Obama calificó de "vergonzosa" la actitud del Legislativo, que en la práctica liquida cualquier tipo de reforma de la tenencia de armas.
            De toda esta tragedia de la cual nadie habla nada más que unos días, siempre quedan daños colaterales irreversibles.


Por ejemplo, los que se oponen a la reforma migratoria tienen un argumento más (¿y van cuántos?)   Fueron emigrantes los que se aprovecharon de nuestra hospitalidad. Ellos pusieron las bombas y planeaban hacer lo mismo en  Times Square. Eran musulmanes, y según algunos, radicales, con lo cual el odio y desprecio a toda una comunidad creyente va a estar de nuevo a la orden del día.
            Va a ser difícil convencer que no todos los emigrantes portan pistolas y ponen bombas. Que la no solución de este problema lo que hace es aumentar el número de víctimas de suicidio y de violencia. Va a ser difícil convencer que el musulmán es un hombre de paz, de familia, de respeto a su religión.
            Ya suena a aburrida la frase de Kennedy de preguntarnos no lo que hace el país por nosotros sino nosotros por el país. Lo que estamos viendo es sangre, odio y muerte. Con ese equipaje, a dónde vamos?

            Tertuliasiglo21@aol.com


martes, 23 de abril de 2013

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

(Sacado de: www.chiesa.espressonline.it )
Basílica Vaticana
IV Domingo de Pascua, 21 de abril de 2013

La homilía pronunciada por el Santo Padre corresponde sustancialmente a la «Homilía ritual» prevista en el Pontifical Romano para la ordenación de presbíteros, a la cual el Papa ha aportado algunas modificaciones personales.
Queridos hermanos y hermanas
Ahora que estos hermanos e hijos nuestros van a ser ordenados presbíteros, conviene considerar a qué ministerio acceden en la Iglesia.
Aunque, en verdad, todo el pueblo santo de Dios es sacerdocio real en Cristo, sin embargo, nuestro sumo Sacerdote, Jesucristo, eligió algunos discípulos que en la Iglesia desempeñaran, en nombre suyo, el oficio sacerdotal para el bien de los hombres. No obstante, el Señor Jesús quiso elegir entre sus discípulos a algunos en particular, para que, ejerciendo públicamente en la Iglesia en su nombre el oficio sacerdotal en favor de todos los hombres, continuaran su misión personal de maestro, sacerdote y pastor.

Él mismo, enviado por el Padre, envió a su vez a los Apóstoles por el mundo, para continuar sin interrupción su obra de Maestro, Sacerdote y Pastor por medio de ellos y de los Obispos, sus sucesores. Y los presbíteros son colaboradores de los Obispos, con quienes en unidad de sacerdocio, son llamados al servicio del Pueblo de Dios.

Después de una profunda reflexión y oración, ahora estos estos hermanos van a ser ordenados para el sacerdocio en el Orden de los presbíteros, a fin de hacer las veces de Cristo, Maestro, Sacerdote y Pastor, por quien la Iglesia, su Cuerpo, se edifica y crece como Pueblo de Dios y templo del Espíritu Santo.
Al configurarlos con Cristo, sumo y eterno Sacerdote, y unirlos al sacerdocio de los Obispos, la Ordenación los convertirá en verdaderos sacerdotes del Nuevo Testamento para anunciar el Evangelio, apacentar al Pueblo de Dios y celebrar el culto divino, principalmente en el sacrificio del Señor.
A vosotros, queridos hermanos e hijos, que vais a ser ordenados presbíteros, os incumbe, en la parte que os corresponde, la función de enseñar en nombre de Cristo, el Maestro.

Transmitid a todos la palabra de Dios que habéis recibido con alegría. Recordad a vuestras madres, a vuestras abuelas, a vuestros catequistas, que os han dado la Palabra de Dios, la fe... ¡el don de la fe! Os han trasmitido este don de la fe. Y al leer y meditar asiduamente la Ley del Señor, procurad creer lo que leéis, enseñar lo que creéis y practicar lo que enseñáis. Recordad también que la Palabra de Dios no es de vuestra propiedad, es Palabra de Dios. Y la Iglesia es la que custodia la Palabra de Dios.
Que vuestra enseñanza sea alimento para el Pueblo de Dios; que vuestra vida sea un estímulo para los discípulos de Cristo, a fin de que, con vuestra palabra y vuestro ejemplo, se vaya edificando la casa de Dios, que es la Iglesia.
Os corresponde también la función de santificar en nombre de Cristo. Por medio de vuestro ministerio alcanzará su plenitud el sacrificio espiritual de los fieles, que por vuestras manos, junto con ellos, será ofrecido sobre el altar, unido al sacrificio de Cristo, en celebración incruenta. Daos cuenta de lo que hacéis e imitad lo que conmemoráis, de tal manera que, al celebrar el misterio de la muerte y resurrección del Señor, os esforcéis por hacer morir en vosotros el mal y procuréis caminar con él en una vida nueva.
Introduciréis a los hombres en el Pueblo de Dios por el Bautismo. Perdonaréis los pecados en nombre de Cristo y de la Iglesia por el sacramento de la Penitencia. Y hoy os pido en nombre de Cristo y de la Iglesia: Por favor, no os canséis de ser misericordiosos. A los enfermos les daréis el alivio del óleo santo, y también a los ancianos: no sintáis vergüenza de mostrar ternura con los ancianos. Al celebrar los ritos sagrados, al ofrecer durante el día la oración de alabanza y de súplica, os haréis voz del Pueblo de Dios y de toda la humanidad.
Conscientes de haber sido escogidos entre los hombres y puestos al servicio de ellos en las cosas de Dios, ejerced con alegría perenne, llenos de verdadera caridad, el ministerio de Cristo Sacerdote, no buscando el propio interés, sino el de Jesucristo. Sois Pastores, no funcionarios. Sois mediadores, no intermediarios.

Finalmente, al participar en la misión de Cristo, Cabeza y Pastor, permaneciendo unidos a vuestro Obispo, esforzaos por reunir a los fieles en una sola familia para conducirlos a Dios Padre, por medio de Cristo en el Espíritu Santo. Tened siempre presente el ejemplo del Buen Pastor, que no vino para ser servido, sino para servir, y buscar y salvar lo que estaba perdido.

jueves, 11 de abril de 2013

FRANCISCO, EL IMPREDECIBLE

Desde Roma, Abril 11-2013 (Pics: Rev Fr Tomas del Valle-Reyes, His Holiness Francisco I and Mr. Mario J. Paredes, ABS)                            La próxima semana se cumple el primer mes de la elección del jesuita argentino Jorge M Bergoglio como 266 sucesor de San Pedro como Obispo de la sede episcopal de Roma. Es uno más en esa larga lista cargada de amores y odios, guerras y paces, uniones y divisiones, santidad y pecado.
El recién elegido, llegado desde el fin del mundo, como él mismo expresara, está revolucionando el papado. Y lo está haciendo de una forma normal, sencilla, cercana. Es interesante el ver y escuchar a los eclesiásticos, acostumbrado a ver pasar papas. Están todos ellos desconcertados. Algunos ya han ido al cardiólogo ya que es demasiado para su ritmo cardíaco. En una institución milenaria donde la medida del tiempo no es la misma que para el resto de los mortales, les ha desconcertado un papa que comienza su presentación dando las buenas tardes a sus hermanos. Que no se pone los símbolos de Sumo Pontífice para presentarse, sino una simple sotana blanca.

No están acostumbrados a verlo cercano. Que usa el lenguaje que entiende la gente, que se siente fanático de un equipo de futbol en su lejana Argentina, que celebra la misa como un párroco más, que al concluir la misma se ubica a la salida de la iglesia y saluda uno por uno a los feligreses, les da los buenos días, ríe con ellos, se preocupa con ellos y de ellos. Que ha preferido cambiar sus aposentos en el Palacio Apostólico por una simple habitación en una Residencia. Que hace sus comidas en una mesa más del comedor general, comiendo la misma comida que comen los residentes en el edificio e incluso sirviéndose él mismo. Queda muy lejano de la majestuosidad y lejanía de sus predecesores. El Papa Francisco más que “comunicarse” crea “espacios comunicativos” en los cuales el que recibe el mensaje participa activamente en los mismos.

Ha dejado de lado el título de Pontifex Maximus, Sumo Pontífice, expresión tomada de los emperadores romanos, para convertirse en el Obispo de Roma, sabiendo que la Iglesia de Roma es “aquella que preside en la caridad a toda la Iglesia” La Iglesia para Francisco es la que vive de la comunión de las realidades de cada día, las cuales son expresiones concretas del único cuerpo de Cristo que es la humanidad. Para él la Iglesia es “caminar, edificar, confesar” en el mundo el cual se fundamenta en Cristo. Poco a poco va deshaciéndose de toda la parafernalia con que se ha adornado el Pontificado.
Pero Roma no es solamente el mundo eclesiástico. Es su gente, su vida. Y en esta ciudad desconcertante los taxistas suelen ser el termómetro más fiable de cómo va la vida. He tenido que tomar varios taxis y en todos ellos, sin excepción, al ver que era extranjero han comenzado su conversación sobre Francisco. Están entusiasmados, y eso que los taxistas romanos son de los más escépticos y anticlericales del mundo. Como me decía uno a la muerte de Juan Pablo II, han visto muchos papas pasar por el Vaticano y no cambia nada. Pero para ellos Francisco es distinto. Les inspira alegría, sencillez, ilusión por seguir viviendo y luchando. Francisco desconcierta a los eclesiásticos-lo cual es muy difícil- y da alegría a los taxistas. Vienen grandes cambios para la Iglesia. En una semana en Roma conviviendo en la misma Residencia del Papa lo he notado.