Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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lunes, 6 de junio de 2011

ENSEÑANZAS DE LA HISTORIA

Junio 05, 2011
Un director de El Diario La Prensa
solía afirmar que los estadounidenses aprenden geografía cuando entran en una guerra. La actual guerra la estamos llevando a cabo en territorio conocido, la Aldea Global que forma el mundo y eso nos ha llevado a conocer otras disciplinas: historia y religión.
Vivimos en un mundo multiétnico y multicultural. El mundo de lo inmediato, de lo práctico. Las redes sociales nos hacen ver la realidad de hoy.
Ayer no existe Este fenómeno es símbolo de ignorancia y prepotencia, propio de grandes imperios.
Las nuevas tecnologías han convertido al mundo en una gran aldea. El daño colateral es que no conocemos ni su historia ni nos preocupa su futuro.
No es de extrañar por tanto la cantidad de sandeces e inutilidades que han salido a la palestra desde septiembre de 2001.
Pocos ciudadanos comunes sabían lo que era un talibán, un suni, un wahabita o un kurdo.
El 11 de septiembre de 2011, van a hacer 10 años, la primera década, nos despertamos de un sopor e ignorancia secular.
Desde esos tristes días empezamos a utilizar y conocer otros nombres y otras realidades. Supimos donde quedaban Afganistán, Pakistán, Irak, Siria y Kuwait.
Arabia Saudita dejó de ser el país de los jeques árabes multimillonarios y excéntricos que nos proveían de petróleo barato para poder seguir con nuestro ritmo de vida de abundancia y despilfarro.
 Ahora era también el país que dio origen al difunto Osama Bin Laden.
 Se nos entró el miedo en el cuerpo. El miedo al extranjero.
El miedo al musulmán.
El miedo a un atentado. El miedo sin más.
Y salió a relucir nuestra ignorancia.
Se nos dijo hasta la saciedad que había un Eje del Mal formado principalmente por Corea del Norte, Siria e Irán.
El primero, con una población muerta de hambre y desconociendo los más elementales derechos de la persona, amenazó con armas nucleares la paz mundial. Todo se resolvió con acuerdos por los cuales se intercambiaba energía barata y alimentos por cancelaciones nucleares.
En Siria la fuerza aérea israelí se encargó de destruir el incipiente reactor nuclear instalado en su territorio con ayuda coreana.
 Las revueltas de estos días por parte de la población pidiendo libertad y progreso están poniendo a las autoridades ante el diálogo o el abismo.
Queda Irán. Para aquellos que desconocen la historia sería conveniente recordarles que Irán no es otra cosa que lo que queda del poderoso y milenario Imperio Persa, que abarcaba los actuales Afganistán, Pakistán, Turkmenistán, Uzbekistán, e Irak.
En toda esta amplia zona del mundo se sigue mirando con respeto y con temor a Irán. Son más de siete mil años de historia.
Este pueblo, con una población alfabetizada en cerca de un 80%., con un número de usuarios de internet que le coloca en el 4to lugar del mundo en número de poseedores de blogs, está amenazando con el uso de la energía nuclear.
 Dicen que es para usos pacíficos. La historia nos ha enseñado que sus sueños de potencia nunca han desaparecido.
Ahora anda metiendo las narices en América Latina.
La comunidad internacional está pendiente de este fantasma del pasado que empieza a salir del armario.
¿Camino a seguir? El diálogo. Otros prefieren el dicho romano: “Si vis pacem, para bellum” (Si quieres la paz, prepárate para la guerra)
Tertuliasiglo21@aol.com
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