Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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jueves, 18 de agosto de 2011

LAS JORNADAS DE LA JUVENTUD

Al anciano joven de 82 años, campesino, diplomático, pastor y papa, pero sobre todo un hombre siempre
joven, Angelo Giuseppe Roncalli, más conocido como el Papa Bueno, Juan XXIII, sucede un hombre inquieto, envuelto en la duda y en el reto de la nueva humanidad, Pablo VI y, posteriormente, tendremos la síntesis de ambos, un actor de teatro que llegó a Papa y que supo combinar lo mejor de ambos mundos.
El escenario para él lo fue el mundo entero. Desde allí supo arengar,alentar, gritar y decirnos que abriéramos las puertas de nuestras vidas a Cristo, el Eternamente Joven.
Y decidió convocar cada dos años a los jóvenes, los constructores de una nueva humanidad.
A esos jóvenes, cariñosamente llamados los “Papa Boys” les quiso repetir “No tengan miedo, abran sus corazones a Cristo” Y así durante más de veinte años convocó a los jóvenes.
En Roma, en Manila, en Denver, en Santiago de Compostela… Y apartado de nuestra vida, el sucesor, el querido profesor Ratzinguer, convoca a sus Papa Boys, a aquellos jóvenes a quienes se pide que Sean generosos, puros, respetuosos, sinceros. Y edifiquen con entusiasmo un mundo mejor que el de sus mayores
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