Columna del Padre Tomás



En la antigüedad se solían marcar los caminos con postes o pequeñas columnas. Eran los puntos de referencia para ir haciendo camino. A veces también se usaban las columnas para recordar hechos, personas, acontecimientos a no olvidar.

Las columnas del Padre Tomás del Valle son un poco ambas cosas. Piedras que marcan el camino que se va haciendo cada día, sin rutas, sin marcas. Y también Columnas que recuerdan hechos, personas, acontecimientos. En ambos casos no es otra cosa que un intento de trazar caminos en la aldea global.

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miércoles, 24 de julio de 2013

VIVIR CON ALEGRIA

Julio 24, 2013 desde Rio de Janeiro.
Sigo en Rio, y lo haré hasta el próximo lunes en que volveré a NY.

Desde ayer la ciudad está patas arriba. En la tarde, cuando volvíamos de la Feria Vocacional, el tráfico no era un caos, era una hecatombe. Metros cortados, autobuses llenos, taxis colapsados, todo pareciera que se había vuelto loca la ciudad.
Al llegar a nuestro hotel, después de caminar varios bloques desde donde nos dejó el taxi, estábamos empapados de agua. Tal pareciera que las nubes se hubieran puesto de acuerdo para refrescar tanto calor y tanto entusiasmo juvenil. Frente al hotel donde nos quedamos queda la playa y allí se celebró la Inauguración Oficial de la Jornada Mundial de la Juventud. Sólo estuvieron presentes cuatrocientos mil jóvenes. Eso sí, la lluvia no importó. No son de papel, sino de carne y sangre viva, llegados desde los confines del mundo para celebrar su fe, compartir su alegría, soñar con su futuro.
Hoy ha sido un día tranquilo. El papa Francisco lo ha dedicado a María, la Madre de Jesús, la que iba guardando todas las cosas en su corazón y en torno a la que los primeros discípulos se reunieron cagaítos de miedo cuando Jesús desapareció físicamente de en medio de ellos.
Resulta que la Jornada de la Juventud estaba programada para que Benedicto XVI la presidiera. En consideración a su estado de salud, se pensó tuviera dos días de descanso antes de que empezara las actividades. Francisco retomó el programa pero con una condición. Y no era otra que tan solo tomaría un día de descanso y el otro iría al Santuario de Aparecida donde se venera la imagen del mismo nombre, la Patrona de Brasil.

Y eso ha hecho hoy, ir a Aparecida. Dadas las inusuales condiciones del tiempo, tuvo que viajar en avión. Pero a pesar del frío y el agua, doscientas mil personas lo esperaban.
El calor, la alegría y la sinceridad que emana de su vida y ejemplo fue más que suficiente.
En la celebración de la santa misa recordó que su presencia en aquel gran santuario respondía a varias cosas : " Hoy he querido venir aquí para pedir a María, nuestra Madre, el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud, y poner a sus pies la vida del pueblo latinoamericano Hoy, en vista de la Jornada Mundial de la Juventud que me ha traído a Brasil, también yo vengo a llamar a la puerta de la casa de María -que amó a Jesús y lo educó- para que nos ayude a todos nosotros, Pastores del Pueblo de Dios, padres y educadores, a transmitir a nuestros jóvenes los valores que los hagan artífices de una nación y de un mundo más justo, solidario y fraterno.

Para ello, quisiera señalar tres sencillas actitudes: mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría."
El Papa Francisco nos ha dejado el programa para toda una vida: 1) Mantener la esperanza. En un mundo de odios, de sinrazones, de oscuridades, de penas y tristezas, la esperanza, como dice nuestro dicho popular, es lo último que se pierde. Las generaciones jóvenes, aquellos que no han tenido reparo de llegar desde Iraq, Australia, Corea, Filipinas… sienten un espaldarazo con estas palabras. 2) Dejarse sorprender por Dios. ¿Acaso no fue eso lo que hizo María? Un cariño no esperado, un saludo, un trabajo, una ilusión, una amistad… es Dios que nos sorprende. La vida nos da sorpresas…. Sorpresas nos da la vida … ¿Por qué no iba a sorprendernos Dios? 3) Vivamos con alegría. “Qué alegría cuando nos dijeron… Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador…Alégrate María…” Podríamos seguir citando. Podríamos cantar aquello de “--- una sonrisa eres tú, eres túuu…. Vivamos con esa sonrisa que nace de un corazón sincero. Mañana, cuando llegue, será otro día lleno de esperanza, dejando que nos sorprenda Dios, sin perder la alegría
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